(buenos aires, bar británico, jueves 20 de setiembre, 10:38 pm)
Una pequeña barca azotada por las tumultuosas olas de un mar polar;un famélico y solitario lobo con la cuenca de sus ojos henchidas de un amarillo pús donde incuba un hambre voraz en la espesura negra de un bosque;un reloj, o todos los relojes del mundo, que son un mismo reloj inútil,que marca un segundo a destiempo del resto.
Cada cosa es única, dicen, en el macrocosmos externo que transitamos , y en el microcosmos que habitamos con piel de nylon ; cabelleras tupidas en forma de trompas de elefante o de movedizas culebras venenosas.
Mientras tanto, mientras todo transcurre y los pies borran toda huella antecesora en los escalones de los subtes y de las avenidas, la pena,esa perra vieja desdentada y con los pechos pellejudos al aire, escandalosos e ignorados por quienes no los miran, predica como una sordomuda evangelista en cada esquina, y recoje semillas de naranjas secas,latitas vacías de picadillo,pañuelos descartables arrugados, colillas de cigarrillos, piel de cebolla podrida.
Hay hambre de encuentro, pero el espejo no sera el beneficiario que la sacie.
jueves, 20 de septiembre de 2007
miércoles, 19 de septiembre de 2007
martes, 18 de septiembre de 2007
(buenos aires, miércoles 19 de setiembre, 12:40 am)
Oh tristeza!
¿Hasta cuándo tu habitar en mí, y la perfidia de tus garras carroñeras rajándome la piel del pecho?
¿Qué delicia ignota y cuantificada te produce verme arrastrar por las calles de esta mugrosa ciudad mis lágrimas incontenibles como perlas de luz hundiéndose en el fondo del pantano?
¿Cuándo la libertad de tus jaulas invisibles me dejará respirar aunque sea los últimos reflejos de algo noble, puro, perfumado,nato?
Lejos de mí la luna hace muecas de perfección.
Mirarla es casi pulverizar su belleza indescrifrable.
En mi pequeño colchón sin ángel de mi habitación momentánea rasparé la rabia como un cristal sobre los brazos blancos y sus ríos morados con barcos pequeñitos anclados o a la deriva.
Oh tristeza!
¿Hasta cuándo tu habitar en mí, y la perfidia de tus garras carroñeras rajándome la piel del pecho?
¿Qué delicia ignota y cuantificada te produce verme arrastrar por las calles de esta mugrosa ciudad mis lágrimas incontenibles como perlas de luz hundiéndose en el fondo del pantano?
¿Cuándo la libertad de tus jaulas invisibles me dejará respirar aunque sea los últimos reflejos de algo noble, puro, perfumado,nato?
Lejos de mí la luna hace muecas de perfección.
Mirarla es casi pulverizar su belleza indescrifrable.
En mi pequeño colchón sin ángel de mi habitación momentánea rasparé la rabia como un cristal sobre los brazos blancos y sus ríos morados con barcos pequeñitos anclados o a la deriva.
"COMPRENDÍ QUE EL RUIDO DEL SILENCIO ESTABA EN TODAS PARTES, Y QUE, SIN EMBARGO,TODO Y EN TODAS PARTES ERA SILENCIO.¿QUÉ PASARÍA SI DE REPENTE NOS DESPERTÁRAMOS Y COMPRENDIÉRAMOS QUE LO QUE PENSÁBAMOS QUE ERA ESTO Y AQUELLO NO FUERA NI ESTO NI AQUELLO PARA NADA?"
"Los vagabundos del Dharma", Jack Kerouac
"Los vagabundos del Dharma", Jack Kerouac
(buenos aires, martes 18 de setiembre, 7 pm)
Murmullo en la bóveda de sillas rojas.Amapola del silencio que se arruga por el tiempo, por el viento, por el eco, y en pétalos de luz dormita ebria como un trigal lejano, previendo futuros jardines , extensos, frente al mar que brama su piel de agua.
Yo y amapola de silencio adoramos caminar con voz de piedra entre la multitud del mundo.
Murmullo en la bóveda de sillas rojas.Amapola del silencio que se arruga por el tiempo, por el viento, por el eco, y en pétalos de luz dormita ebria como un trigal lejano, previendo futuros jardines , extensos, frente al mar que brama su piel de agua.
Yo y amapola de silencio adoramos caminar con voz de piedra entre la multitud del mundo.
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