miércoles, 7 de noviembre de 2007

(buenos aires, jueves 8 de noviembre,12:30 am)

Inutilidad del campus metafórico. Redes electrificadas para los rebeldes cardúmenes que se resisten al acuario. Paisaje de fondo de mar a oscuras. Tiburones blancos oliendo sangre a kilómetros de distancia. Delfines de tergopol en su danza genital de chillidos leves. Isla en la promontura de las olas encrespadas del ayer que se reproducen como hipocampos de nácar y de estopa.

Hacia la isla intenté el viraje.Crueles las anclas bailaron su pas-de-deux mientras las gaviotas se arremolinaban sobre los escombros de pan durísimo.

Sueño que habito una casa, que tomo un vino tinto leyendo a Patricia Higsmith, que me saco el anillo de plata del dedo anular y lo dejo sobre la blanca textura afelpada de la alfombra.

Extraño: toda la casa está llena de agua.Yo estoy adentro de esa especie de pecera de cotidianeidad humana.

Afuera: ¿quién me mira? No me ahogo, pero no entiendo cómo hay que respirar para seguir viviendo.

islas de humo
en pasiva
lejanía

bajo esta lluvia
soy pez
caminando la angustia

martes, 6 de noviembre de 2007



Nada es ficción en este diario, pero cuando la realidad se acomoda en palabras pareciera no tener límites, y todo se torna difuso: quiero decir, es real y es ficción; y si leo bien, no estoy usando ningún anexo negativo, ningún adjetivo privativo, sino que, por el contrario, simplemente atestiguo lo ambivalente del dominio que intento sobrevolar: la escritura.
Tal vez deba decir de forma tácita que mi escritura es mía y para mí, en primera instancia, y que no necesita clasificaciones de ningún tipo, sobre todo si esas clasificaciones son externas.
En todo caso sólo yo sabría con verosimilitud si lo que armo en palabras está bueno o no, y que no me confundo en usar a estas alturas esos términos marranos de :me gusta-no me gusta.
Me flashea cuando logro una síntesis metafórica que no se torne genérica en el producto creativo (ya se que soy hombre, y que vos sos mujer, pero… la literatura es asexuada).
¡Gracias por tu poema, Claraluz, en verdad siempre soñé con el placer de vivir en la paz de pez!

lunes, 5 de noviembre de 2007

(buenos aires, lunes 5 de noviembre, 2:57 am)

"La peste toma imágenes dormidas, un desorden latente, y los activa de pronto transformándolos en los gestos más extremos" (Antonin Artaud)

A veces la peste toma formas insospechadas, pero lo más complejo es descubrirla cuando habita la interioridad extrema del caparazón humano.
Entonces, los ojos,esos delineados poéticamente - absurdamente- como "espejos reveladores de cada espíritu" ,se tornan , por medio de contorsiones inclasificables,en lúgubres payasos que se mofan todo el tiempo; o es posible que adquieran también la antropomorfía de sanguinosos gusanos redondos que ocultan su veneno letal, o cuchillos brillando bajo la oscuridad del cielo que la luna no ha querido ahondar con su orgasmo de luz.
La peste quema como un trozo de brasa viva del mismísimo infierno entre las piernas; aguarda en el silencio de los pegajosos pelos de las axilas; se disfraza de piel y de caricia; e incluso logra, mediante mecanismos psíquicos de fina sutileza ,establecer vínculos afectivos de los más variados tintes y las más verosímiles actitudes de bondad.
¡Qué destino incierto el de este mundo donde la peste tiñe de hermosos colores las flores de todo jardín que permanece intacto!